El diario digital, Tiempo en San Juan, hace mención a nuestra propuesta y realiza un sondeo que refleja la creciente preocupación por los riesgos digitales en chicos y adolescentes.
El artículo incluye el análisis del médico psiquiatra e infanto-juvenil Abraham Moreno donde explica que, si bien la tecnología es una herramienta útil, el cerebro adolescente está en una etapa de desarrollo donde el control de impulsos es bajo.
Además, aporta una mirada interesante sobre los desafíos actuales: vivimos en una sociedad profundamente digitalizada, donde incluso el sistema educativo incorpora la tecnología en la vida cotidiana, lo que dificulta que las restricciones sean absolutas, especialmente en la adolescencia.
En este contexto, el especialista plantea que el foco no debería estar solo en la edad en que se entrega un celular, sino en el modo de uso y en los acuerdos que cada familia construye según sus propios valores. Más que una prohibición aislada, propone fortalecer un “discurso familiar” que priorice el encuentro presencial y establezca momentos sin pantallas, como las comidas o los espacios compartidos.
Aunque muchos padres piden leyes que prohíban el uso antes de cierta edad (como los 14 o 16 años), los especialistas subrayan que la prohibición sola no basta. Es fundamental el acompañamiento familiar y la alfabetización digital: enseñarles a usar la tecnología de forma crítica y responsable, sin que interfiera en los vínculos afectivos.